María Agripina

Presentación

El proyecto “María Agripina – Con o sin tornos” empiezó el domingo, 14 de enero de 2018, en un día en el que el sol no estaba seguro si salir a pasear o quedarse dormido.

Su objetivo fue celebrar la vida de María Agripina Cruz Torres, mi abuela materna que falleció el 18 de diciembre pasado, luego de una vida de 95 años.

Ella fue una mujer chiquita, sietemesina, que nació en Ambatillo, el pueblo que observa, desde lo alto, lo que pasa aquí, en Ambato, la ciudad que alumbra el centro del Ecuador. Lo hizo, en 1922, para verles nacer y crecer a las que serían tres familias fundacionales: los Carrillo Velasco Cruz, los Jurado Velasco Cruz y los Cruz Cruz Amaluisa. La mía, la del medio, estuvo recogida el sábado, 23 de diciembre, para llorar su partida.

Por eso el propósito del proyecto no fue lamentar su ausencia. Todo lo contrario: desde el inicio la idea fue tratar de reflexionar sobre su vida y la repercusión que esta tuvo en nuestras vidas. Se lo hizo pensando en las personas, las situaciones, los momentos, las relaciones y las ocasiones que hicieron de su presencia algo sutilmente importante.

Por eso se tituló “Con o sin tornos”, porque intenta argumentar que, por más áspero que fue el clima, María Agripina, mi abuela, siguió caminando, casi como si la adversidad no tuviera cabida en este o cualquier otro diccionario.

A continuación, algunos de los anuncios sobre la publicación, cuando barajaba títulos como “Memorias absolutas” o “Secretos del corazón”.

Diario La Hora, 27 DE ABRIL DE 2018, p. A2; enlace: AQUí
El Resultado

Las publicaciones que aquí aparecieron fueron interpretaciones y recreaciones mías basadas en lo que había escuchado, visto y sentido, desde mis primeros recuerdos de mi niñez hasta el día en que di inicio a la reflexión sobre quién fue, para qué vino y cómo impactó mi vida y la del resto de la familia extendida.

Hoy, domingo, 26 de septiembre de 2021, después de tres años, ocho meses y 12 días, puedo reportar que todas las entradas de aquel entonces finalmente cobraron vida. María Agripina llegó a mis manos el miércoles 22 en forma de libro.

Ahí está ella. Ahí estoy yo. Los dos unidos por el intento de entender la vida.

Si no hubiera sido por Maty Fernández, mi compañera, y su insistencia porque enviara el manuscrito a la editorial, todo seguiría como uno más de mis proyectos escriturales.

Si no hubiera sido por ella, por María Agripina, mi abuela, todo esto no tendría sentido.

A las personas que siguieron “Con o sin tornos” les agradezco y ahora les invito a acariciar con sus manos la novela.

ben aki

… en la casa de Ambato